Te amo
¿En cuánto se mide el amor?
¿En cinco letras?
¿En dos canciones?
¿En tres poemas?
¿Cuánto dura el amor?
¿Es eterno o fugaz?
¿Cuál de los dos importa más?
Pero está ese amor que no mido ni por su comienzo ni por su final,sino por lo que hay en medio de ese lugar.
Lo mido multiplicando quinientas noches por esas ocho horas de dormir con tu abrazo después de la pesadilla.
Lo calcula por el tiempo que me cuesta pronunciar tu nombre:
M… a… m… á.
Tardo tanto.
Y tú ya me responde con una sonrisa cálida y ese tonto mote que me derrite.
¿En cuanto se mide una acción?
¿Qué tanto pesa una mentira?
Porque me dijiste que mis besos curan tus dolores, y creo ciegamente que lo consigo con ese pequeño acto de amor.
¿Cuándo se pide un deseo?
Sin pedirlo, eres la elección que no tuve,
pero que agradezco.
Ese sentimiento que cobija a un corazón que aprende a latir.
Sé que dividir las horas es complicado,
y multiplicarlas, imposible.
Así que resto un segundo
para sumar un recuerdo a nuestra memoria,
y aclarar —entre tantas preguntas—
que te amo
como no amo a ninguna otra persona.
Comentarios
Publicar un comentario